Al cumplir quince años de resistencia, el Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER) realizará su treceavo encuentro nacional del 16 al 18 de noviembre del 2018 en la comunidad de Salsipuedes, Bienes Comunales Indígenas de Cacahuatepec, en el Acapulco rural, estado de Guerrero.
Compartiremos experiencias y conocimientos desde las distintas comunidades, organizaciones y personas que integramos el MAPDER para fortalecer la resistencia nacional y brindar solidaridad al Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota (CECOP).
Nos reuniremos en el lugar que nos vio nacer en el año 2003 en torno al CECOP, que defiende la cuenca del río Papagayo y resiste a una nueva ofensiva de persecución, encarcelamientos y asesinatos.
Los campesinos de los Bienes Comunales Indígenas de Cacahuatepec, han expresado contundentemente durante quince años su rechazo al Proyecto Hidroeléctrico Presa La Parota, de la Comisión Federal de Electricidad, pero sus derechos siguen siendo pisoteados por las instancias de poder federal y del estado de Guerrero.
Enfrenta el MAPDER numerosas y sistemáticas violaciones a los derechos humanos y de los pueblos al agravarse las amenazas de despojo de tierras y del desplazamiento forzado de poblaciones para la construcción de presas.
Delegaciones procedentes de las cuencas hídricas de Jalisco, Oaxaca, Chiapas, Nayarit, Veracruz, Puebla, Valle de México, La Laguna, entre otras, reflexionaremos sobre la organización y el papel del MAPDER en los nuevos escenarios que enfrentaremos en los siguientes años, particularmente en materia de agua, proyectos de presas, energía y resistencia de los pueblos.
Comunidades afectadas exigimos la cancelación inmediata de los proyectos de presas La Parota Guerrero, El Zapotillo Jalisco-Guanajuato, Paso de la Reina Oaxaca, Las Cruces Nayarit, cuenca de La Antigua Veracruz, al menos diez en la Sierra Norte de Puebla y otros más en las cuencas de Chiapas, y nos solidarizamos con los pueblos que resisten la imposición de embalses en la Sierra Negra de Puebla y en Milpillas, Zacatecas.
Reclamamos la libertad de presos del CECOP, justicia a los asesinados y presentación con vida de Sergio Rivera Hernández, opositor del proyecto hidroeléctrico Coyolapa-Atzala de Minera Autlán en Puebla.
Recuperaremos aprendizajes y logros que hemos tenido como movimiento de afectados por las presas y en defensa de los ríos en nuestros primeros quince años de vida.
Con invitados internacionales festejaremos colectivamente la vida y el aniversario del MAPDER al grito de ¡Ríos para la vida, no para la muerte!.
Una nueva tendencia de la supuesta energía limpia y renovable es la sustitución de los grandes embalses por las “mini” hidroeléctricas. Bajo este esquema, la empresa en México no pierde, su inversión es subsidiada por el gobierno y los bancos y mecanismos multilaterales, su ganancia es segura por décadas, y las aguas superficiales y las cuencas se ponen a su disposición para el negocio.
De cualquier manera la afectación social y ambiental es considerable y se convierte en irreversible cuando se instalan varias “mini” represas en la misma cuenca. El argumento central ahora es que no inundan, no afectan a poblaciones ni al medio ambiente y combaten el cambio climático.
Las represas se pueden clasificar de varias formas, según el tamaño de la cortina, la cantidad de agua embalsada o la cantidad de energía que generan. Así, existen presas mayores, grandes, pequeñas, micro y minis. Según la “Comisión Internacional de Grandes Represas”, define a las grandes represas aquellas cuya cortina mide 15 o más metros de altura.
La represa: La represa Santo Domingo, de construirse, mediría 12 metros. Una supuesta “mini” hidroeléctrica sobre el Río Lacantún produciría 110 Mw. Para ello la Empresa GENERACIÓN ENERSI S.A. DE C.V. presentó en junio de 2018 un “Manifiesto de Impacto Ambiental del Proyecto Hidroeléctrico para la Generación de Energía Renovable Santo Domingo” con muchas deficiencias técnicas y de información. La empresa dice que no generar. Gases Efecto Invernadero, lo que obviamente es imposible.
Conflictos socio-ambientales. Una perspectiva desde las gentes en el territorio frente a la construcción y falla de Hidroituango. Porque no se trata de pensar en salvar una presa y un proyecto hidroeléctrico, se trata de pensar si salvamos el río y la cultura de sus pobladores.
Cuatro Cerros. canción inspirada en Temacapulin en el marco del V encuentro Mapder y el 1er encuentro Rema. Pueblo amenazado por la construccion de presa el Zapotillo. autor: Bombon, Musica: Chuy Gzlez.
Los habitantes del cañón del bajo Cauca se mantienen firmes en su lucha contra Hidroituango y contra el tiempo, pues cada día que pasa aumenta el riesgo de un desastre. Por esta razón, el pasado 15 de junio, el movimiento Ríos Vivos interpuso una demanda cuatelar ante el Consejo de Estado para suspender la licencia ambiental del proyecto hidroeléctrico.
Las comunidades afectadas por la represa de Hidroituango llegaron a Bogotá para exigir al Estado verdad, justicia y reparación. El movimiento Ríos Vivos asegura sentirse abandonado por el gobierno y que información importante está siendo ocultada. teleSUR
Soniamara Maranho, de la Coordinación Nacional del Movimento dos Atingidos Por Barragens (MAB) volvió recientemente de Cuba, donde se realizó un encuentro del Movimiento de Afectados por Represas en América […]
Foto: Matheus Alves/ FAMA
Publicado 14/05/2018
Soniamara Maranho, de la Coordinación Nacional del Movimento dos Atingidos Por Barragens (MAB) volvió recientemente de Cuba, donde se realizó un encuentro del Movimiento de Afectados por Represas en América Latina (MAR). En esta entrevista, analiza la coyuntura latinoamericana y los desafíos de la construcción de la organización continental de los afectados por represas.
Recientemente el MAB estuvo en Cuba contribuyendo en una nueva instancia de construcción del Movimiento de Afectados por Represas en América Latina (MAR). ¿Cuál es la lectura del MAR sobre la coyuntura actual?
Estamos viviendo una coyuntura internacional de reorganización del sistema capitalista e imperialista. Y para que ese sistema se reorganice, éste precisa invertir principalmente en la cuestión financiera, con especulación de los bancos, de los accionistas y rentistas, de las bolsas de valores y paraísos fiscales. Estos actores precisan apropiarse de los recursos naturales de una base de alto lucro, desvalorizar el Estado y explotar todavía más la fuerza de trabajo de los trabajadores en todo el mundo. Hoy se están retirando derechos históricamente conquistados por esos trabajadores. Además, con el avance de la tecnología y la comunicación, la reproducción del valor para el capital se da de forma mucho más rápida, eficiente, y explotadora, y el agua y la energía son dos de los recursos más importantes para este desarrollo del capital.
Si miramos principalmente hacia Brasil y América Latina, es evidente que continuamos teniendo un escenario extraordinario de riquezas y bienes naturales, pero sin embargo con Estados vulnerables al servicio del gran capital. Varios de esos gobiernos surgieron después de los golpes que fueron orquestados por ese mismo capital, y esto los colocó en una posición mucho más beneficiosa para atacar lo más valioso: nuestra soberanía, democracia y derechos. Vivimos varios golpes en América Latina, que se dieron de diferentes formas, como en Honduras (dos veces), antes de las elecciones y en las propias elecciones con la burla del sentir popular, en Paraguay, Argentina y Brasil, entre otros. Hoy la guerra contra América Latina está declarada y acontece a través de diferentes mecanismos. Ya no es solamente armas e intervención militar. Es una guerra mediática, judicial y legislativa.
¿Y cómo se expresa esto en la disputa por los recursos en América Latina?
Vayamos al caso del agua. Sólo 2% del agua del mundo es potable. Y de esa agua potable disponible, solamente medio por ciento es accesible porque el resto es hielo, por lo tanto, 30% de esa agua a la que tenemos acceso está en América Latina y 12% en Brasil. Entonces, no por acaso ellos hicieron el Foro Mundial del Agua aquí en Brasilia. Fue para hacer presión para que empresarios y especuladores decidan el destino de nuestras aguas. El caso del petróleo también es bien claro. Si juntamos Venezuela y Brasil tenemos más de 700 billones de barriles de petróleo, eso da una Arabia Saudita. Y encima en el caso de Brasil tenemos el pré-sal –la mayor reserva de petróleo de nuestra historia- que está siendo entregada al gran capital por el golpista Temer. Respecto al potencial hídrico de América Latina, estamos con Brasil en primer lugar después Perú, Colombia, Argentina y Venezuela. Entonces, la guerra contra nuestros países tiene el simple objetivo de apropiarse de nuestras riquezas. Toda esa disputa está colocada hoy en los territorios, y es allí donde están la mayoría de los afectados. Por eso es que tomamos la decisión de organizar en todos los países movimientos nacionales con articulación internacional. En este sentido, en cuanto MAR vemos que existe en América Latina un cambio en las leyes que hasta el momento garantizaban algunos derechos a los afectados por represas, principalmente comunidades negras, indígenas, sitios arqueológicos, locales de turismo entre otros. No estamos en un momento de construcción de muchas represas, los capitalistas ahora están intentando cambiar esas leyes que hasta ahora colocaban algunos obstáculos para la construcción. En el próximo período es muy importante que el MAR esté bien organizado, porque vamos a sufrir una ofensiva mucho más agresiva del capital para apropiarse del agua, la energía y nuestros bienes naturales. Por eso, organizar a las poblaciones afectadas significa hoy garantizar la soberanía, la democracia y los derechos históricamente conquistados en nuestros países. Esas tres pautas, del Frente Brasil Popular aquí en Brasil, son también de carácter latinoamericano.
En la última semana fueron asesinados 4 militantes en Colombia a causa de la construcción de la hidroeléctrica de Hidroituango, la mayor del país…
Sí. Colombia es uno de los países que hoy está en un proceso de construcción de algunas hidroeléctricas. En el inicio del mes tuvimos el asesinato de nuestro compañero del Movimiento Ríos Vivos Hugo, que estaba pescando acompañado de su sobrino. Son mineros artesanales y pescadores afectados, con una fuerte relación con la comunidad y estaban organizando movilizaciones para exigir sus derechos. El pasado día 8, Alberto Torres también de Ríos Vivos, estaba tomando un café con el hermano y los dos fueron asesinados. Entonces, en menos de ocho días, cuatro personas fueron asesinadas en un país que no tiene una política nacional que garantice los derechos de los afectados por represas, que inclusive pierden su propia vida. Por eso, frente a este momento, pedimos protección para los militantes de Ríos Vivos, y estamos denunciando lo que está ocurriendo, exigiendo también que el Estado continúe buscando los cuerpos de los desaparecidos del conflicto armado en la región. Cuando no se tiene un Estado comprometido y leyes que discutan la importancia de los derechos de los afectados, y cuando no se respeta a los movimientos que colocan esa pauta, acaban ocurriendo cosas como ésta. Existe un patrón de violación de los derechos humanos en las construcciones de proyectos hidroeléctricos tanto en Brasil como en el toda América Latina.
¿Cuáles son los principales desafíos?
Nuestros principales desafíos están relacionados al fortalecimiento del MAR, de nuestros movimientos nacionales de afectados por represas y nuestra articulación política, debatiendo un proyecto energético popular para nuestros países. Esa construcción requiere pensar una alternativa al sistema capitalista, un proceso de redistribución de la riqueza producida por los trabajadores y trabajadoras, de re estatización de todo lo que era público y ya fue privatizado en los últimos años, y para eso al mismo tiempo es necesaria la construcción de una unidad muy fuerte e internacional, basada en la soberanía y autonomía popular.
Actualmente, como MAR estamos construyendo encuentros en todos nuestros países (14) encuentros estaduales, y hasta mayo del año que viene encuentros nacionales. En el final de 2019, en el marco de los tres años de formación del movimiento (que fue lanzado en Chapecó el 26 de setiembre de 2016) vamos a realizar un encuentro continental de los afectados por represas, debatiendo el nuevo proyecto energético popular y la construcción de una nueva sociedad. El desafío es llegar a 2020 con un gran encuentro internacional de afectados por represas y sus aliados estratégicos como trabajadores de los sectores de la energía y el agua que ayudan a construir la riqueza de nuestra América Latina y del mundo.
Desde hace años, cada 14 de Marzo el movimiento mundial contra las grandes represas realiza movilizaciones en todos los rincones del mundo para exigir un cambio en el modelo energético. Denuncia que las grandes represas no son una energía limpia y que otras formas de energía sustentable son posibles, necesarias y urgentes.
Por décadas hemos identificado a las grandes represas como energía limpia y renovable. Sin embargo, en la década de 1980 y 1990 las movilizaciones en el Sur Global fueron de tal magnitud que lograron cuestionar este modelo de energía. En Europa, en Africa, Asia y en América Latina las protestas fueron de todo tipo. Las reacciones del gobierno se dieron no solo con represión, sino también con silencio y olvido. Las grandes represas no se cuestionaron por muchas décadas y se aceptaron los costos sociales y ambientales. Parecía que no había otra opción para generar el supuesto “desarrollo”.
Al final de la década de 1990 se aceptó entonces elaborar un balance de las grandes represas. El Banco Mundial e incluso otros bancos y empresas constructoras financiaron esta Comisión compuesta por grandes expertos en el tema. En el año 2000 sale a la luz el Informe de la Comisión Mundial de Represas (CMR) que a sus promotores no encantó sus resultados. En aquél entonces se concluyó que las más de 45 mil grandes represas habían desplazado entre 40 y 60 millones de personas en el mundo de su viviendas, tierras, pueblos e incluso de ciudades enteras ahora inundadas. Actualmente, las más de 50 mil grandes represas se calculan que han expulsado a más de 80 millones de personas de sus territorios. Pero también se concluyó que el Banco Mundial, principal promotor y financiador de las grandes represas, había endeudado más a los países pobres o en desarrollo para construir la infraestructura del supuesto desarrollo que luego se privatizaría años más tarde a las grandes corporaciones de la energía. Unas de esas grande corporaciones en América Latina fueron Endesa, Unión Fenosa, Iberdrola, entre otras que se quedaron con el negocio de la energía, su distribución y consumo. Pero en los resultados de la CMR hubo más.
En el primer Encuentro Internacional de Afectados por las Represas, en marzo de 1997 en Curitiba (Brasil), representantes de 20 países declararon el 14 de marzo como el Día de Acción contra la Presas y a Favor de los Ríos, el Agua y la Vida. Con el objetivo de elevar las voces para exigir ríos libres, limpios y vivos en el planeta, y la cancelación de todos los megaproyectos de construcción de presas para generación de energía, riego o abastecimiento de agua que destruyen la naturaleza, que vulneran los derechos de los pueblos, que inundan tierras fértiles, que desalojan y despojan a las comunidades de sus territorios.
En Jalisco, México, celebramos este día desde el año 2004, en oposición a la construcción de la Presa San Nicolás y la Presa de Arcediano – proyectos cancelados – y, actualmente, en rechazo a la Presa El Zapotillo – Acueducto Zapotillo León.
Nuestros ríos representan la sangre y las venas del planeta, reciclan nutrientes, purifican el agua, reabastecen los suelos, controlan inundaciones y son el hábitat del 40% de las especies de peces del mundo. En su trayectoria permiten – entre otros beneficios ambientales – la irrigación natural de valles e infiltración para alimentar acuíferos, fenómenos geohidrológicos del ciclo del agua que llegan a formar flujos de agua subterránea. En algunos casos afloran en manantiales y como fuentes naturales de agua son aprovechados para abastecimiento a poblaciones humanas. En este sentido logran construirse sistemas hidráulicos de captación, conducción y bombeo, como es el caso también de pozos y norias. Así también la formación de lagos y lagunas constituyen un prodigio de la naturaleza que como ecosistemas acuáticos nos ofrecen una riqueza incalculable de biodiversidad.
Sin embargo, las presas han fragmentado y transformado al 60% de los ríos del planeta y ocasionado que el agua, la vida, YA NO FLUYA. La construcción de presas en el mundo ha significado una catástrofe socio-ambiental. En el año 2000 según la Comisión Mundial de Represas existían en el mundo 47,000 grandes presas construidas, es decir, más de la mitad de los ríos del planeta se encontraban represados, provocando el desplazamiento de 80 millones de personas. En México, según el Informe Presas, Derechos de los Pueblos e Impunidad, se han construido más de 4,200 proyectos de presas, provocando el desplazamiento y desalojo forzoso de más de 185 mil personas de todo el país. Estas obras responden a un modelo añejo y obsoleto de manejo y gestión del agua, las presas en el mundo son tecnología obsoleta, en Estados Unidos y Europa, por ejemplo, se están desmantelando y reconstruyendo los cauces de los ríos.
En el estado de Jalisco existen 30 ríos[1], lamentablemente estos se encuentran:
Contaminados o envenados como el río Lerma, el río Santiago, el río Azul por las sustancias tóxicas que descargan miles de empresas sin regulación ambiental, ocasionando una catástrofe ambiental, enfermedad y muerte en las personas.
Entubados como el río San Juan de Diós debido a las deficientes políticas de gestión del agua impulsadas por las autoridades quienes han borrado la huella y memoria de nuestros ríos.
Impactados por la urbanización desordenada y salvaje como el río Atemajac que desde su cuenca alta peligrosamente urbanizada y en su cuenca media le han entubado para construcción de la plaza comercial Patria (década 70s) y canalizado a cielo abierto hasta verter sus aguas a la barranca del río Santiago.
O corren el riesgo de ser silenciados y represados como el río Verde que se encuentra amenazado por el proyecto Presa El Zapotillo – Acueducto Zapotillo León, presa que pretende llevarse su agua para los empresarios, a costa del despojo e inundación de pueblos y tierras fértiles y sí acaso le llega a la ciudadanía sería a costos muy elevados, es decir se privatizaría.
La lucha por el agua y por la vida de los ríos en Jalisco ha significado amenazas y criminalización a las y los defensores comunitarios, como es el caso de nuestros compañerxs que luchan por el derecho a la salud y el saneamiento integral del río Santiago y las mujeres de Temacapulín en su defensa del río Verde para impedir la extracción de arena, quienes fueron llamadas a declarar de manera ilegal parte de la Fiscalía del Estado de Jalisco, el pasado 6 de marzo sin que estuvieran en el expediente de investigación.
La lucha por los ríos y contra las presas en Jalisco ha destruido comunidades, identidades, y culturas como el caso de la Presa de Arcediano, en donde a más de 10 años del desplazamiento forzoso no existe justicia y reparación integral de los daños a la defensora Lupita Lara.
Con la amenaza de la Presa El Zapotillo se incrementó la extracción de materiales del río Verde. Hoy el pueblo de Temacapulín no sólo resiste a la continuidad de ese proyecto de corrupción, sino que se organiza para la defensa socio-ambiental del río Verde y dice no a la explotación salvaje, al saqueo de materiales (arena y piedra) y a la devastación de la ribera del río.
Exigimos a las autoridades municipales, estatales y federales que clausuren las máquinas que se encuentran actualmente en el río Verde, pues no cuentan con licencias municipales para la extracción de materiales, y obliguen a los areneros a restaurar el daño ocasionado.
Aún con todo este escenario caótico y depredador nuestra apuesta es por la vida, es por el cuidado y preservación de nuestra agua y ríos, muestra de ello es el trabajo que realiza el Colectivo Ciudadano Pro Bosque Pedagógico del Agua quienes trabajan en el cuidado y conservación del agua y el bosque de la ciudad llamado Colomos III, uno de los más grandes manantiales del sistema Los Colomos.
Rechazamos la construcción de más presas en Jalisco como proyectos de solución para la gestión del agua como la Presa El Purgatorio, Los Naranjos, El Naranjo II (Cihuatlán), Presa los Panales, (Cabo Corrientes).
Exigimos el desmantelamiento de la Presa El Zapotillo – Acueducto Zapotillo León por ser una obra plagada de irrregulariades, violación a los derechos humanos y corrupción. ¡Queremos que el río Verde corra libre!
¡Queremos que nuestros ríos Lerma, Santiago, Azul y todos los ríos contaminados corran limpios, vivos y sanos!
Guadalajara, Jalisco. 14 de Marzo de 2018
Declaración de los Pueblos por Ríos Libres, Limpios y Vivos
¡Río para la Vida, No Para la Muerte!
¡Ríos Libres, Pueblos Vivos y Felices!
¡No al Presa El Zapotillo – Acueducto Zapotillo León!
Foto: Celebración del 14 de marzo 2017 en Acteal, Chenalhó, Chiapas
14 DE MARZO 2018 DÍA INTERNACIONAL DE ACCIÓN CONTRA LAS REPRESAS Y EN DEFENSA DE LOS RÍOS Y LOS PUEBLOS
CHIAPAS, MÉXICO
Hoy, 14 de marzo 2018, las organizaciones que resistimos a las represas y a los proyectos del modelo extractivo en el estado de Chiapas, México, nos unimos a las diferentes manifestaciones, foros y actividades que se realizan en América Latina y en todo el mundo por la defensa de los ríos y los pueblos en el marco del Día Internacional de acción contra las represas.
Lo que inició en el siglo pasado como una técnica para la generación de energía y el abastecimiento de agua, en este siglo fue avanzando hacia la multiplicación sin límite de represas de todos tamaños, desde las grandes obras hasta las llamadas «minihidroeléctricas», impulsadas por políticas del Banco Mundial y otras instituciones financieras internacionales de supuesta «cooperación» y «desarrollo», por las reformas estructurales neoliberales de los Estados corporativizados, los discursos de «energía sustentable» y la creación de «mecanismos de desarrollo limpio». Actualmente, las represas son responsables del embalsamiento de más del 60% de los ríos del mundo y del desplazamiento de 185 mil habitantes de pueblos indígenas y campesinos de México.
La generación de energía en el mundo ha incrementado en los últimos años. Varias organizaciones y movimientos de Chiapas y México hemos demostrado que se debe a un modelo energético pensado para responder a las necesidades de las empresas, más no de los pueblos, para quienes la energía sigue siendo un privilegio, no un derecho. Este modelo energético sustenta el extractivismo que mercantiliza y privatiza los bienes comunes naturales, poniendo dueño y precio a cada elemento de nuestros territorios para que las empresas se enriquecen: a los ríos para producir energía hidroeléctrica; al viento para generar energía eólica; a la tierra para extraer hidrocarburos y expandir monocultivos para el agronegocio; a los volcanes para producir energía geotérmica; al mar para proyectos de extracción de hidrocarburos o fosfatos offshore; a los genes de las plantas para la industria farmacéutica; y por último a nuestros cuerpos, convertidos en mano de obra barata para las empresas extractivas. Todos estos proyectos se imponen bajo un discurso de desarrollo y modernidad para legalizar el despojo, judicializar y criminalizar a los habitantes de los pueblos que defienden su vida, su territorio, su historia, su memoria, y su cultura milenaria.
Este Día de Acción Mundial, los pueblos de Chiapas celebramos al agua y a los ríos, agradecemos toda la vida que nos otorgan, porque por los ríos tenemos nuestro maíz y nuestro alimento. Celebramos los ciclos completos del agua porque cuando llueve hacemos fiesta y sabemos que la vida se reproducirá, agradecemos a los bosques porque por ellos nuestros ríos se recargan. Los pueblos sabemos de la importancia de que un río corra, que esté limpio, sano y alegre.
Hoy para nosotros y nosotras es un día para pronunciarnos contra los casi 100 proyectos de represas que existen en nuestro estado. Exigimos la cancelación de la ampliación del proyecto Chicoasén II y la Angostura que impactará al pueblo Zoque; de los 19 proyectos de minihidroeléctricas entre los cuales 4 están en Pijijiapan, en la Costa; rechazamos la reactivación del proyecto Itzantún que afectaría al pueblo Tsotsil de Huitiupán en el norte del estado; los proyectos que afectarán la cuenca del Usumacinta y a los pueblos de Chiapas y de Guatemala; los proyectos que se pretenden instalar en el río Cuilco que atraviesa varios municipios de la Sierra. Nos hermanamos con los pueblos de Guatemala que se oponen a los proyectos Pojom I y II porque ellos defienden los ríos que alimentan nuestro río Santo Domingo.
Repudiamos los proyectos que acompañan las Zonas Económicas Especiales (ZEE) en la región Sur-Sureste de México, como el gasoducto Itsmo-Guatemala, los corredores turísticos de la región Costa y la ampliación del proyecto Puerto Chiapas. No queremos más falsos discursos de empleo y desarrollo económico.
Este día también nos pronunciamos contra el borrador del nuevo proyecto de Ley General de Aguas, conocido como «Ley Pichardo», que profundiza la desigualdad entre población y sector privado en materia de acceso al agua en el país, al poner el Estado al servicio de las empresas. El uso industrial de las aguas nacionales incluiría «la extracción de cualquier tipo de sustancia», abriendo la puerta a la extracción de hidrocarburos no convencionales mediante la fracturación hidráulica o fracking; se autorizaría la incorporación de sustancias contaminantes en los cuerpos de agua.
Rechazamos también la Ley de Seguridad Interior que viene complementar estas reformas neoliberales, otorgando al Ejército mexicano nuevos derechos para que pueda reprimir a los pueblos que resisten a la legalización del despojo en México y defienden la Madre Tierra.
Nos unimos a todas las organizaciones y movimientos que defienden su territorio de los proyectos extractivos, nos solidarizamos a las organizaciones de Veracruz y Oaxaca que se defienden de los proyectos de fracking, gasoductos, eólicos y pozos petroleros, porque al igual que nosotros son víctimas de un modelo energético dominante.
Saludamos a nuestros hermanos y hermanas que se oponen al Proyecto Hidroeléctrico de La Parota en Guerrero, a Paso de la Reyna en Oaxaca, al proyecto de Enersi S.A. de C.V. en La Chinantla, a las represas de la Sierra Norte de Puebla, a la Presa de Abastecimiento El Zapotillo en Jalisco, a la represa El Cajón en Nayarit, a las hidroeléctricas de la Cuenca Bobos-Nautla y La Antigua en Veracruz. También a los movimientos que en Colombia, Panamá, Costa Rica y Brasil, entre otros países afectados, están realizando foros y movilizaciones para celebrar a los ríos y defenderlos de las represas.
Hacemos un llamado junto con el Movimiento de Afectados por Represas de América Latina (MAR) para prepararnos al Encuentro Mundial de Afectados por Represas a celebrarse en el 2020.
¡Agua y Energía No son Mercancía! ¡La energía es un derecho! ¡Agua para la vida, No para las empresas! ¡Ríos Libres, Pueblos Libres! #AlertaLeyDeAguas
ORGANIZACIONES DE CHIAPAS:
La Voz del Pueblo Frente Popular en Defensa del Soconusco 20 de junio (FPDS) Sociedad Civil Las Abejas de Acteal Consejo Autónomo Regional de la Zona Costa de Chiapas Frente Cívico Tonalteco Unión de Campesinos y Pescadores de la Costa de Chiapas Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa A.C. Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México
MOVIMIENTOS DE MÉXICO Y LATINOAMÉRICA:
Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER) Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) Red Latinoamericana Contra las Represas, en Defesa de los Ríos y sus Comunidades (REDLAR) Movimiento de Afectados por Represas de América Latina (MAR)
Foto: Celebración del 14 de marzo 2017 en Acteal, Chenalhó, Chiapas