Bolivia: temor en seis pueblos indígenas por la reactivación del proyecto hidroeléctrico Chepete-El Bala

por Iván Paredes Tamayo en 7 septiembre 2021

  • Serían más de 5.000 pobladores indígenas afectados por las inundaciones producto de la construcción de las represas, indican organizaciones indígenas y ambientales. Esto provocaría, por lo tanto, el desplazamiento de cientos de comuneros de sus territorios.
  • La construcción del proyecto Chepete-El Bala ha generado también divisiones dentro de la dirigencia indígena. Un grupo de 10 organizaciones ha firmado con la empresa estatal de energía eléctrica un acuerdo que da visto bueno al inicio de los estudios de factibilidad.

La tregua se terminó para los más de 5 mil pobladores indígenas que habitan en la puerta del Parque Nacional y Área de Manejo Integrado Madidi y de la Reserva de la Biosfera y Tierra Comunitaria de Origen Pilón Lajas, al norte del departamento de La Paz, en Bolivia. La idea del Gobierno boliviano de consolidar el proyecto hidroeléctrico Chepete-El Bala ha regresado y con ella la preocupación de seis naciones indígenas, que ahora anuncian vigilias en la zona en caso de que se inicie la construcción de dos megarepresas cuyos embalses podrían provocar inundaciones y el posterior desplazamiento de sus territorios.

El Gobierno de Bolivia, liderado por Luis Arce, quien fue ministro de Economía de Evo Morales, está siguiendo la misma hoja de ruta del gobierno del MAS, el mismo que declaró el proyecto hidroeléctrico, en julio de 2007, como una prioridad nacional.

Ruth Alipaz denuncia que más de 5000 indígenas de cinco naciones perderán sus territorios. Foto: Chema Formentí.
En 2018 ya se decía que más de 5000 pobladores indígenas perderían sus territorios. Foto: Chema Formentí.

La generación de energía hidroeléctrica en la cuenca del río Beni, concretamente en el estrecho de El Bala, es un plan que nació hace más de 50 años y que fue descartado en varias oportunidades por su inviabilidad económica y alto costo ambiental. La última vez que fue rechazado por las comunidades indígenas fue durante el gobierno de Hugo Bánzer y la última vez que se trató de resucitar sin éxito fue durante el período de Morales.

Desde entonces, el tema del Chepete y El Bala había dejado de ser una preocupación para los seis pueblos indígenas que habitan en la zona: Mosetén, Tsiman, Esse Ejja, Leco, Tacana y Uchupiamona. Estas naciones denuncian que con la ejecución del proyecto hidroeléctrico se “cercenarán” tres ríos que son vitales para la existencia de estos pueblos. Se trata de los afluentes Beni, Tuichi y Quiquibey.   

“Esto implicaría un desplazamiento forzoso y eso es quitarnos nuestro territorio. Estaríamos obligados a salir de nuestros espacios, de nuestros dominios ancestrales. Estaríamos renunciando a lo más vital: sin territorio no hay pueblos indígenas. Esto sería aceptar una muerte silenciosa. Donde nos lleven, jamás será igual”, expresó a Mongabay Latam Alex Villca, quien es parte de la Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios Indígenas Originarios Campesinos y Áreas Protegidas (Contiocap) de Bolivia.

El dirigente indígena va más allá. Villca detalló que en la serranía del Chepete existe un pueblo indígena en aislamiento voluntario –que se cree que son los mosetenes, pues faltan más estudios al respecto- y que serían afectados “totalmente” si es que las hidroeléctricas son construidas en su zona. “Conocemos por parte de nuestros hermanos que existe ahí, en las alturas del Chepete, de un pueblo en aislamiento voluntario y que debe desconocer de todos estos planes. Imagínese cómo será su afectación en caso de que se concrete el proyecto”, dijo.

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Convocatoria a empresas

La semana pasada, la estatal Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Ende) retomó la puesta en marcha del proyecto hidroeléctrico del Chepete y El Bala. Lanzó una convocatoria a empresas para la investigación geológica y geotécnica. Según la invitación COR-GPP-BAL-22-2021, Ende convocó a presentar propuestas para el “Servicio de investigación geológica-geotécnica complementaria”.

La empresa estatal detalló que en el caso de la hidroeléctrica Chepete, el área de embalse será de 46 kilómetros cuadrados de un total de superficie de 3.859 kilómetros cuadrados en la reserva de Pilón Lajas. Mientras que el proyecto de El Bala, según Ende, abarcaría 94 kilómetros cuadrados de las 18.895 que abarca el Madidi.

El Angosto de El Bala. Foto: Chema Formentí.

A esto se suma que el pasado 16 de agosto se vivió un día de división entre los pueblos indígenas de Bolivia. La Central de Pueblos Indígenas de La Paz (Cpilap) firmó un acuerdo con Ende para autorizar los proyectos en la etapa de Estudios a Diseño Final del proyecto Hidroeléctrico El Bala y Chepete.

Este acuerdo establece que una de las obligaciones de Cpilap es “permitir el ingreso de Ende Cooperación y sus empresas contratadas a las áreas de influencia directa e indirecta para realizar trabajos de investigación, información, socialización y levantamiento de datos que permita realizar estudios, formular proyectos, a diseño final para implementar proyectos de generación, transmisión, y distribución de energía eléctrica”.

Villca levantó la voz de alerta por la suscripción de este acuerdo. “Lo que nos preocupa en el tenor de este convenio es que se estaría dando no solo a la realización de estudios complementarios, sino se estaría permitiendo en un futuro que Ende inicie con la puesta en marcha y la construcción de las centrales hidroeléctricas Chepete y El Bala. Esto es mucho más grave”, afirmó.

La Cpilap es una organización regional que aglutina a diez organizaciones de pueblos indígenas del departamento de La Paz como el Consejo Indígena del Pueblo Tacana, la Central Indígena del Pueblo Leco de Apolo, Pueblo Indígena Leco y Comunidades Originarias de Larecaja, Organización del Pueblo Indígena Moseten, Pueblo Indígena de San José de Uchupiamonas, Comunidad Indígena Esse Ejja de Eiyoquibo, Consejo Regional T-simane Moseten de Pilón Lajas, Comunidad Agroecológica Originaria de Palos Blancos, Comunidades Indígenas Tacana II Rio Madre de Dios y Capitanía del Pueblo Indígena Araona. Todas estas organizaciones, según Villca, son afines al Movimiento Al Socialismo (MAS), partido de Evo Morales y que ahora está en función de gobierno.

Gonzalo Oliver Terrazas es el presidente de Cpilap. El dirigente explicó que cinco de los seis pueblos indígenas afectados estarían de acuerdo con la puesta en marcha del proyecto hidroeléctrico. Se refirió al pueblo indígena Moseten, quien no firmó el pacto. “Este convenio no implica la construcción de represas. El objetivo es determinar la factibilidad o no del proyecto. Otros de los aspectos importantes que tiene el convenio es el componente social, que nosotros hemos incorporado para que pueda haber proyectos de electrificación y de vivienda”, detalló.

La Mancomunidad de Comunidades Indígenas de los ríos Beni, Tuichi y Quiquibey, organización que se gestó en el año 2001 para asumir la defensa de los territorios ancestrales de las seis naciones indígenas afectadas por la amenaza del proyecto, exige que se realice una consulta previa a las comunidades para aprobar o no la realización del proyecto hidroeléctrico. Estos pueblos se reunieron el fin de semana en una asamblea y determinaron rechazar la iniciativa del Gobierno, lo que demuestra que existen dirigencias que están en contra y a favor de por lo menos realizar los estudios de factibilidad del proyecto.

Entorno de Rurrenabaque, con la Sierra de El Bala. Foto: Chema Formentí.

“Le recordamos [al Gobierno], que en 2016 se realizaron 12 días de vigilia y se logró la expulsión de las empresas Geodata y Servicons que habían iniciado trabajos y estudios en los territorios sin cumplir con la Consulta Libre, Previa e Informada (CLPI) y de buena fe, para el consentimiento de los pueblos”, dice un punto del documento aprobado el domingo por las organizaciones de la Mancomunidad que están en contra del proyecto.

Oliver Terrazas, por su parte, insistió en que la firma del convenio con Ende no implica que sea inherente a una consulta previa a los pueblos indígenas. El dirigente aseguró que de aprobarse la factibilidad del proyecto recién se realizará una consulta a las comunidades para aprobar o no la construcción de las plantas hidroeléctricas.

En enero de 2018, Ende devolvió a la empresa italiana Geodata Engineering el estudio de prefactibilidad para el megaproyecto hidroeléctrico Chepete-El Bala para que sea corregido. Ende había detectado varios puntos por solucionar en el estudio y Geodata respondió que recomendaba «aplazar el desarrollo de la central hidroeléctrica El Bala 220, hasta cuando las condiciones del mercado energético de Bolivia y del exterior indiquen la conveniencia de su puesta en marcha”.

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Los daños de las represas

El proyecto, cuyas obras comenzarían luego de que se lance una licitación pública, prevé la construcción, según las comunidad indígenas, de dos represas que inundarían al menos 662 kilómetros cuadrados. Es decir, los dos embalses serían cinco veces más grande que la mancha urbana de la ciudad de La Paz. Y si el Lago Poopó, en el departamento de Oruro, en Bolivia, no recupera su caudal, el Chepete y El Bala sería el segundo lago más grande de Bolivia, tras el Titicaca.

El proyecto está formado por dos hidroeléctricas sobre el río Beni: la priemra de ellas estaría en la angostura del Chepete, 70 kilómetros aguas arriba de la ciudad de Rurrenabaque, en el departamento del Beni, y la segunda se encuentra cerca a la angostura de El Bala, a 13,5 kilómetros aguas arriba de esa misma población.

Rurrenabaque. Foto: Chema Formentí.

La represa del Chepete elevaría el nivel del agua en 158 metros llegando a formar un lago a 400 metros sobre el nivel del mar. La represa de El Bala elevaría el nivel del agua en unos 20 metros y su embalse estará a 220 metros sobre el nivel del mar. A diferencia de la presa del Chepete, que sería un muro de concreto, la presa de El Bala estaría formada por compuertas y generadores que estarían en medio del río.

Según la Fundación Solón, en total deberían ser relocalizadas 5.164 personas, en su absoluta mayoría indígenas. Esta cifra equivale a toda la población que vive de manera permanente en la ciudad de San Buenaventura, en La Paz. Además, en el área existen 424 especies de flora, 201 especies de mamíferos terrestres, 652 especies de aves, 483 especies de anfibios y reptiles y 515 especies de peces. Las fichas ambientales no precisan que especies podrían desaparecer para siempre ni cuantos ejemplares de cada especie serían afectados.

El principal temor de los pueblos indígenas de la zona es que la construcción de ambas represas implicaría el desplazamiento forzoso de más de 5.000 comuneros. Por ejemplo, en la ejecución del segundo embalse, que sería El Bala, según la Fundación Solón y las organizaciones indígenas que se oponen al proyecto, se inundaría toda la comunidad de San Miguel del Bala y no existe ninguna información oficial para el desplazamiento de sus habitantes, que son un poco más de 1.000 personas.

Y con la construcción de la represa del Chepete habría que desplazar a un poco más de 4.000 pobladores indígenas. Todas las áreas pobladas a las que afectaría este embalse, según Geodata, son terrenos de titulación colectiva que pertenecen a los pueblos indígenas tacanas, lecos y mosetenes. Además, al tocar los ríos de esta zona se estaría perjudicando a los principales modos de subsistencia de los pueblos: la pesca, la agricultura y, en este último tiempo, el turismo comunitario, muy afectado por la pandemia del coronavirus.

En el angosto del Chepete se prevé construir una represa para alimentar a una planta hidroeléctrica. Foto: Alex Villca.

Valentín Luna es un líder indígena tacana y es dirigente durante varios años de la comunidad San Miguel del Bala. En la actualidad hay por lo menos una veintena de ecoalbergues que se instalaron en el eje de las reservas naturales Madidi y Pilón Lajas. La mayoría de estas iniciativas son gestionadas desde las propias comunidades indígenas. De ejecutarse el proyecto hidroeléctrico, según Luna, cuatro de los ecoalbergues serían impactados por inundaciones con la construcción de las represas: el albergue Chalalán de los uchupiamonas, el que conducen los comuneros de San Miguel de Bala, el de la comunidad de Villa Alcira y el que regentan los chimanes y mosetenes de Asunción del Quiquibey.

Los pobladores indígenas que no quieren las hidroeléctricas están convencidos de que la construcción del proyecto Chepete-El Bala sería el fin del turismo que se desarrolla ahora, pero también temen lo peor: que los seis pueblos indígenas de la zona desaparezcan.

Imagen principal: El angosto del Chepete, en el río Beni, está ubicado a 70 kilómetros aguas arriba de la localidad de Rurrenabaque. Foto: Alex Villca.

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Movida Global por los ríos y los pueblos. Osvaldo Durán-Castro de la REDLAR, repudia el Congreso Mundial de Energía Hidroeléctrica que inicia hoy, y la falsa «responsabilidad social» de las corporaciones.

Osvaldo Durán 1 Movida Global Por Los Ríos y Los Pueblos. Escuchar audio en: https://www.radiosur.org.ar/noticia.php?id=13025 [Descargar]

Osvaldo Durán 2 Movida Global Por Los Ríos y Los Pueblos. Escuchar audio en: https://www.radiosur.org.ar/noticia.php?id=13025 [Descargar]

En respuesta al Congreso de la Asociación Internacional de Energía Hidroeléctrica, organizaciones de Costa Rica, en coordinación con movimientos socioambientales y ecologistas de todos los continentes, llevan a cabo la “Movida Global Por Los Ríos y Los Pueblos” con el objetivo de crear un espacio alternativo de discusión y movilización en defensa de los ríos y los pueblos del planeta.

En el comunicado denuncian que “La narrativa común de la industria hidroeléctrica es que las hidroeléctricas sólo aportan bienestar y progreso. Pero para las comunidades que dependen de los ríos para obtener alimentos, ingresos, agua potable, recreación y valores culturales, esta promesa es falsa. En cambio, soportan la destrucción de ecosistemas y pueden verse obligados a trasladarse. Muchas inversiones nacionales y transnacionales para construir represas hidroeléctricas implican corrupción y son un medio de apropiarse de la riqueza a expensas de las comunidades afectadas.”

El sociólogo Durán Castro, integrante de la Federación Ecologista de Costa Rica, analizó el vínculo de estos proyectos hidroeléctricos con el modelo de economía basado no solo en el extractivismo, sino también en las llamadas economías de enclave, como se describen en un mercado globalizado, a las actividades productivas que se localizan en países subdesarrollados destinadas a la exportación y sin integrarse en el mercado local. A nivel ambiental, generan impactos ecológicos de la energía hidroeléctrica y destrucción de ecosistemas, con el agravante que suman las emisiones de carbono de las represas hidroeléctricas y el agravamiento del cambio climático. En lo social, con desplazamiento de poblaciones y despojo de territorios mayormente  indígenas, así como la victimización, persecución y asesinato al los referentes que resisten a estos proyectos. 

Desde Costa Rica se impulsó una contraparte a las empresas y a los gobiernos que participan del Congreso, ya que pretenderán mostrar modelos de hidroeléctricas como “ejemplo de energía limpia y sostenible”. Durán Castro se refirió también a trama de corrupción corporativa y financiera que existe detrás de estos megaproyectos, vinculados al endeudamiento de nuestros pueblos e hizo un llamado a que, localmente se “identifiquen a estas empresas y bancos” que tienen, finalmente, responsabilidad en la pérdida del control nacional y social-comunitario de los recursos hídricos y energéticos. Concluyó con el llamado a preguntarnos ¿energía para quién? ¿para qué?, antes de permitir que se radiquen estos megaproyectos.

Desde el documento conjunto, con base en la “Declaración Ríos Saludables para una Recuperación Justa y Verde”, se pide: una moratoria global de nuevas hidroeléctricas, el aumento de la inversión en energías renovables y almacenamiento de energía, procurar una nueva matriz energética y generación distribuida democráticamente, y la salvaguarda de áreas vulnerables y reconocimiento jurídico de derechos de los ríos.

Para más información: https://www.facebook.com/movidaglobal

 
Hasta que vuelvan los abrazos. El programa de las mañanas de La Retaguardia y Radio Sur. De lunes a viernes te inmunizamos contra la desinformación y la mala onda. Ante la segunda ola, nuestra segunda dosis. Visitá nuestro blog y escuchá todas nuestras emisiones: https://hastaquevuelvanlosabrazos.blogspot.com/

https://www.radiosur.org.ar/noticia.php?id=13025

La Mesa No a las Represas se suma al rechazo mundial contra hidroeléctricas

Junto a las organizaciones sociales de Europa y América que están haciendo una contraparte al congreso internacional de Costa Rica para mostrarlas como “ejemplo” de energía “limpia y sostenible”.

06/09/2021

ACCIONES. Las actividades se realizan en todos los países y se pone como ejemplo de desastre lo ocurrido por Yacyretá. (Foto de Archivo).

La Mesa Provincial de Misiones por el No a las Represas se plegó al rechazo mundial por la realización del Congreso de Energía Hidroeléctrica que se realizará en Costa Rica desde mañana y que despertó la disconformidad de miles de organizaciones sociales de Europa y América.

De esa forma, ecologistas locales también estarán haciendo una contraparte a las empresas y a los gobiernos que participan, ya que pretenderán mostrar modelos de hidroeléctricas como “ejemplo de energía limpia y sostenible”.

“Claramente es una gran mentira desde la experiencia que tenemos aquí. Son la representación entre otros hechos, de la anegación de tierras fértiles aptas para cultivos y viviendas, generación de deuda externa, destrucción de ecosistemas que han llevado al exterminio de especies animales, vegetales, la desaparición de selva, comprometiendo esto al fluido de los ríos, de tal manera que hoy el río Paraná, el segundo más largo de América del Sur, 14 del mundo, es apenas un hilo de agua en su tramo final, afectando la biodiversidad y las economías locales”, se pronunció la mesa desde Misiones.

“Hace casi tres décadas, sobre el río Paraná, una de las represas más grandes del mundo en superficie de embalse, Yacyretá, cerraba sus compuertas y con ellas transformaba el Alto Paraná. Sumaba en la lista a más de 80 mil refugiados ambientales, desplazaba a personas forzosamente, destruía ecosistemas y economías locales entre otros hechos dolorosos”.

A través de un duro documento, los gestores de la Mesa Provincial No a las Represas, rememoraron que la experiencia de Yacyretá “fue la base de la resistencia social a otro mega proyecto hidroeléctrico sobre el mismo río, Corpus Christi, que en un plebiscito obligatorio y vinculante el 90% de los pobladores votantes, rechazó la construcción del mismo. No obstante, las supuestas “demandas energéticas para desarrollar la región”, amenazan con el avance de otras dos mega represas pero sobre el río Uruguay, Garabí y Panambí”, se volvió a denunciar.

La Mesa No a las Represas está formada por organizaciones sociales, ecologistas, campesinos, agricultores, iglesias, pueblos indígenas, gremios, artistas, deportistas ha presentado proyectos de Ley por la Libertad de los Ríos.

“Es evidente el holocausto al Paraná” 

“Nos enteramos que la Asociación Internacional de Energía Hidroeléctrica iba a realizar un congreso en nuestro país para intentar convencer al mundo que las represas producen energía ‘verde y sustentable’. Que ello ocurra es definitivamente una amenaza para los ríos y los pueblos del mundo”, explicó el sociólogo Osvaldo Durán-Castro, integrante de la Federación Ecologista de Costa Rica, quienes iniciaron las acciones reivindicativas por los “ríos libres” durante este mes.

“La electricidad sigue siendo una fuente de energía que no es verde ni sustentable ni limpia, como señalan los promotores del Congreso, sino que por el contrario la hidroelectricidad sigue siendo una fuente energética sucia porque destruye los ríos, es tremendamente contaminante por la generación de gas metano, que es mucho más fuerte que el dióxido de carbono para la contaminación y para aumentar el calentamiento global. Tampoco son socialmente responsables porque destruye las comunidades, persiguen a la gente y hasta las asesinan, como el caso de Berta Cáceres ocurrido en 2016 en Honduras”, enfatizó el ecologista en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.

“Los problemas ecológicos y sociales que traen consigo las represas se puede ver en cualquier país del mundo, pero si nos fijamos solamente en Argentina es evidente el holocausto que han sufrido el río Paraná y otros ríos de Argentina”, expuso al tomar postura sobra la bajante histórica del cauce.

Entrevista con María González Valencia. Propuestas para la presa el Zapotillo

Publicada el lunes, 16 de agosto de 2021

María González Valencia, coordinadora del Instituto Mexicano para Desarrollo Comunitario, nos habla sobre las propuestas para la presa el Zapotillo y las opciones para no inundar los poblados de Temacapulín, Acasico y Palmarejo.

Escuchar audio en: https://www.notisistema.com/noticias/entrevista-con-maria-gonzalez-valencia-9/?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter

Firma carta sobre incorporación de COPINH a caso Fraude Gualcarque

Otros Mundos Chiapas


📣#Honduras Ayúdanos a firmar carta sobre la incorporación del Copinh Honduras y la comunidad Lenca de Río Blanco como víctima del caso de corrupción sobre la concesión del Río Gualcarque.

RÍOS LIBRES, AGUAS PARA LA VIDA NO PARA LAS EMPRESAS.

FIRMA AQUÍ

Imagen: Río Gualcarque – COPINH

Firma carta sobre incorporación de COPINH a caso Fraude Gualcarque

Publicada el | por Otros Mundos AC

Compartimos esta carta petición del Consejo Cívico de Organizaciones Populares en Indígenas de Honduras COPINH – A 2 de agosto del 2021

Solicitud de incorporación del COPINH y la comunidad Lenca de Río Blanco como víctima del caso de corrupción sobre la concesión Del Río Gualcarque en Honduras

Sala de lo Constitucional.
Corte Suprema de Justicia de Honduras.

>>Firma aquí<<

En fecha 4 de noviembre de 2019, el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, COPINH, a través de sus apoderados legales, interpuso una acción de amparo para la protección constitucional de los derechos a la justicia, el debido proceso, y derechos fundamentales de los pueblos indígenas contemplados en instrumentos internacionales. Esto debido a la decisión de excluirles como víctimas, por parte de la corte de apelaciones en fecha 28 de agosto de 2019, del proceso denominado “Fraude Sobre el Gualcarque” que se desarrolla en el circuito anti corrupción.

El caso de Fraude Sobre el Gualcarque desarrollado por la Unidad Fiscal Especializada en Contra de Redes de Corrupción, UFERCO, en contra de funcionarios públicos por suponerlos responsables de delitos de corrupción y conexos en actos para la aprobación de permisos y licencias para el proyecto hidroeléctrico Agua Zarca a desarrollarse sobre el Río Gualcarque de la comunidad indígena Lenca, es reconocido nacional e internacionalmente debido a sus implicaciones en materia de corrupción, respeto de derechos de las comunidades indígenas así como en temas de empresas y derechos humanos.

La comunidad Lenca de Río Blanco junto al COPINH han denunciado en reiteradas ocasiones que los actos de corrupción con los que pretendidamente se autorizaron permisos y licencias para la operación del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca de la empresa Desarrollos Energéticos, DESA, fueron el origen de una serie de acciones de violencia, estatal y no estatal, que han sufrido durante más de 10 años. Dentro de estos actos violentos se han denunciado la vulneración al derecho de consulta previa de las comunidades indígenas, amenazas de muerte, ataques armados, robo de tierras y asesinatos, incluyendo los asesinatos de Tomás García y Berta Cáceres.

Reconocemos que la norma interna hondureña en el código procesal penal en su artículo 17.3 establece el derecho de las sociedades civiles a ser reconocidas como víctimas, así como lo reconocen los instrumentos internacionales de la Convención de Naciones Unidas Contra la Corrupción, la Declaración sobre los Principios fundamentales de justicia para las víctimas de delitos y del abuso de poder de la asamblea general de Naciones Unidas, y la jurisprudencia del Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

Lo anterior ha sido ampliamente expuesto en los tres Amicus Curiae incorporados en el proceso por parte de las organizaciones expertas internacionales de Abogados Sin Fronteras Canadá, ASFC y la Universidad de Quebec, la Fundación para el Debido Proceso, DPLF, y la Federación Internacional de Derechos Humanos. https://n9.cl/d5vk9

Hemos tenido conocimiento de la convocatoria para el inicio del juicio para la fecha del 17 de agosto del presente año, lo cual implica un corto periodo de tiempo para la incorporación de las víctimas en el proceso. El inicio del juicio de Fraude sin la resolución del recurso de amparo interpuesto por la organización del COPINH significa la pérdida del derecho y pondría en duda el funcionamiento de la acción de amparo como garantía de derechos.

Las organizaciones abajo firmantes, por lo anterior, exhortamos a esta honorable sala de lo constitucional a:

1. Resolver de manera expedita y en el marco de la legalidad la acción de amparo interpuesta por la organización del COPINH del pueblo indígena Lenca antes del inicio del juicio del caso Fraude Sobre el Gualcarque.

2. Tener en consideración para la resolución los instrumentos internacionales en materia de corrupción y derechos humanos, así como de pueblos indígenas.

3. Tener en consideración los amicus curiae introducidos por las organizaciones expertas internacionales Abogados Sin Fronteras Canadá, ASFC y la Universidad de Quebec, la Fundación Para el Debido Proceso, DPLF y la Federación Internacional de Derechos Humanos, FIDH.

Cordialmente.

>>Firma aquí<<

Homenaje al Ing. Tomás Rojo Valencia, Vocero de la Tribu Yaqui

Museo Memoria y Tolerancia 

Tomás Rojo era defensor del derecho del pueblo yaqui al agua y a un medioambiente limpio. Fue perseguido por protestar contra el despojo de las aguas del río Yaqui para ser llevadas a Hermosillo sin que siquiera se garantizara agua corriente para todas las comunidades yaquis.

Acompáñanos mañana por #FacebookLive en el pequeño homenaje que le rendiremos. Estará presente su hija, Pabela Rojo, sus hijos y familiares. #JusticiaParaTomás